sábado, 10 de enero de 2026

ART BLOCK


 

Escrito por Eve Jardón

Has sentido que perdiste la inspiración? También conocido como bloqueo artístico, mente en blanco. Pues sí, la inspiración también se puede perder.

En mí caso es esa sensación de sentirte muy cómoda, placentera con una parte de mi o una actividad como la de escribir y de repente, verme con el deseo de querer volver a ese momento de sensación creativa y sentir la frustración de no poder hacerlo.

En un cafecito con una amiga (y socia de la vida) mientras hablábamos de "ampliar nuestro campo creativo" mencionábamos muchas cosas, entre ellas, nos estábamos preguntando qué era lo que nos impedía empezar un emprendimiento que teníamos en mente.

Y yo expresé que en lo que a mí respecta podría ser la tendencia a autocriticarme... Bombardearme de pensamientos que parecían estar diseñados a cerrar las puertas a todas las posibilidades, alternativas o propuestas, con los peores finales alternativos posibles.

Entonces ella expresó una frase que dice gustarle mucho... Algo así como; "Hecho es mejor que perfecto", dije: claro! Te la robo... Y en corto la anoté en mi libretita mental de frases importantes. Aunque, no fue suficiente para salir de ese atolladero y muladar mental.

No señore!. El camino que siguió fue bastante más parecido... A atravesar o pasar las pruebas del xibalba. Ósea, una serie de encuentros y desencuentros, conmigo, con la otredad. Pero más allá de hacer apología al masoquismo emocional, ahora pienso que sí...era necesario, el camino sinuoso, la incomodidad de estar fuera de lo lógico, de abrazar el control, del pensar. De la sensación de "estabilidad". Porque al menos en mi caso, este bloqueo estaba relacionado con un punto de quiebre que experimenté cuando perdí a un ser querido, muy significativo, hace ya algunos años, que puso mi mundo de cabeza. De esas veces que lo que se vive es tan incómodo y quizá profundamente doloroso, como cuando te pegas o te cortas o te lastimas con algo, que ni plañir es posible porque el sonido que saldría del cuerpo se ahoga en el silencio, en la oscuridad y en el desamparo. Involuntariamente o no... Muchas veces ocurre.

Sobre todo, si se crece en un mundo infestado de expresiones como "ya cálmate", todo estará bien, ya no llores, no es para tanto. En la búsqueda constante del alivio inmediato.

La solución fácil y rápida. Porque no hay tiempo, ni espacio en un ambiente que sobrevalora la razón, y la competencia en lugar de la empatía y la sensibilidad. La meritocracia mezclada con el sacrificio en lugar de la experiencia.

Afortunadamente he aprendido varias maneras de volver a conectarme con esas partes de mí que parecían perdidas, que valdría la pena abordar posteriormente; porque hoy abrí la puerta a mi sensibilidad. Aunque eso implique desenterrar dolores silenciados, ignorados, de esos que parecen llevar a la locura. El deseo de querer parar a costa de lo que sea, incluso de la vida. Es ahí en dónde la evasión, y la desconexión emocional, incluso del propio ser parece tener sentido, y al mismo tiempo un costo alto. El de no sentir efectivamente, ni tristeza, ni dolor, ni irá, ni alegría, ni placer, ni nada. Habitar el abismo entre actuar el "yo estoy bien" "por qué aquí” "no pasa nada", y el, me levanto y hago las cosas porque "lo tengo que hacer". Convirtiéndolo en una rutina, un proceso que justamente se automatiza. Haciendo del ahorcamiento emocional una constante. Y quisiera decir que lo más complicado no es encontrar opciones o alternativas a la desconexión, sino el vivir el proceso de recapitular su origen, el reconocer, que se hace, y las maneras tan variadas de hacerlo. El reto está en el instante en el que sientes revivir escenarios pasados de los que huir parecía la opción más viable, y al mismo tiempo reconocer que ahondar en ellos pueden ser la entrada al proceso de resignificar dichas experiencias.

También puedo decir que una de las maneras de reconectar con nuestro verdadero ser que he aprendido, y como efecto el "efecto mariposa" a sentir el impulso creativo. Sería como dicen mis maestros: atreverte por un instante a dar el paso"... Muévete, "suelta la cabeza"... Porque la razón es voraz, la inmovilidad "te come". Atrévete a habitar el sin propósito, el estar, el sentir. Porque qué sería del arte sin el multiverso del "emotionare"... Emociónate, habita todas las emociones, sin excluir ninguna, ni quedarte sólo con una, explóralas!, averigua de qué están hechas las tuyas, quizá moviéndote entre una y otra encuentres sensaciones nuevas, quizá encuentres como yo la inspiración.

Dice Jodorowsky que la poesía es un acto.

Pues hoy para mí es el acto de dejarme mirar sintiendo, a través de mi escritura poética y tu lectura.

INSTANTES

En la comisura de la memoria y la fantasía habitan instantes.

Un instante puede parecer poco

aunque en realidad, carece de bordes y estructuras convexas.

Se construye a sí mismo por sentimientos oceánicos y sensaciones curvas.

Se nutre de pensamientos irónicos que se visten de misterio; anhelando el juego de la revelación en gestos.

Habitante nómada del cuerpo y la mente

Jinete inquietante del tiempo presente.

Justamente hoy descubrí un instante

en la orla de mi sonrisa,

mientras se germinaba en mi vientre, el deseo galáctico de volvernos a encontrar, mi inspiración.

Nota: Aprovecho a externar mi triple reconocimiento a la fundadora por creas este espacio. Por ser de las que se atreve a asentir a su ser, e invitarme (su atrevimiento me ha inspirado muchas vece), pero te agradezco sobre todo Azalea por mirarme.