martes, 4 de mayo de 2021

“¡MALUMA PROVOCA INFARTOS CEREBRALES!”


Escrito por: Azalea Marrufo

Hace algunas semanas celebré con una muy querida amiga su cumpleaños. Sólo ella y yo por el tema pandémico; aunque sin pandemia, hubiera sido igual, no es mujer de multitudes. Cenamos juntas, platicamos largo, nos echamos un par de vinitos y por supuesto escuchamos música. Empezamos con Chabela Vargas, pasando por los Caifanes, el soundtrack de la película Underground y cuando se iban agotando las opciones de lo que nos gusta, le hice una confesión: con el confinamiento, ya he escuchado miles de veces lo que me gusta, ya me aburrió, ya llegué al grado de empezar a escuchar reguetón. Con su habitual tono sarcástico me respondió: ¡qué bajo has caído, no lo puedo creer de ti!; afirmé con la cabeza y nos echamos a reír, acto seguido le pedí que pusiera en su reproductor a Maluma, escuchamos Felices los 4 y La respuesta que canta con Becky G, hasta bailé y ella se divirtió mucho viéndome hacer el ridículo.

Como los años no pasan en vano, y ella y yo ya somos gente de cuarto piso, el sueño nos ganó, no supimos nada más hasta la mañana siguiente. Descubrimos que estábamos muy crudas, así que me despedí para regresar a mi casa y hacer lo propio en estos casos -hidratarme, ducharme, volver a hidratarme, descansar y comer unos buenos chilaquiles para sudar la cruda-, afortunadamente era domingo, no había que trabajar.

Cuando nos despedimos esa mañana, quedamos de hacer videollamada el martes para compartirnos los avances de nuestras respectivas tesis de maestría que tanto hemos postergado. Llegado el martes, mandó mensaje para cancelar porque no tenía luz y por tanto no tenía señal de wifi; así que recorrimos la sesión para el jueves.

La esperé, no se conectó

El jueves, a la hora acordada, le mandé la liga de la plataforma desde la cual haríamos la videollamada; la esperé, no contestó, no se conectó; no me alarmé porque supuse que una vez más se le había ido la luz; así que sólo me limité a pedirle que se comunicara cuando pudiera.

Siguiente día, tampoco tuve noticias de ella. Volví a preguntarle por mensaje si todo estaba bien, no hubo respuesta. Empecé a sospechar que su ausencia se debía a posibles problemas de salud de alguno de sus familiares, ese sábado habíamos hablado largo de su pariente hospitalizado. Evité alarmarme y volví a mandarle mensaje pidiéndole que cuando pudiera, se comunicara para saber si estaba bien, no quería importunarla.

Llegado el sábado, sí que me preocupé, me decidí a marcarle, pero ella se adelantó, me llegó por WhatsApp una imagen de ella en el hospital, se me desbordó el corazón, de repente, entró una llamada, era ella, contesté de inmediato, pero desconocí la voz. Se trataba de su mamá hablando desde su celular para avisarme que mi amiga había sufrido un infarto cerebral, enmudecí.

Me explicó su mamá que desde el miércoles había sido hospitalizada, que estaba en terapia intensiva y que recién el sábado la habían subido a piso, que ya estaba consciente. Le pregunté si podía visitarla, me dijo que si, que ella haría las gestiones necesarias para que la visitara al siguiente día.

Como rata en quemazón, caminaba de un lado a otro sin sosiego; no podía creer lo que pasaba, no lo entendía, ¿por qué?; ¿por qué le pasó esto a ella? Siempre se había caracterizado por ser una mujer sana, solíamos hacer bromas sobre mi precaria salud porque la de los achaques siempre era yo.

¿Por qué a ella?

Empecé a buscar información, nada cuadraba, entre los factores de riesgo de un infarto cerebral se encuentra la edad, le pasa a personas mayores de 60 años, ella recién había cumplido 44, los habíamos celebrado juntas; hipertensión, no lo sé; diabetes, negativo; sedentarismo, negativo; es fotógrafa de naturaleza, siempre anda viajando con Leica su perrita; obesidad, para nada, acaso 2 o 3 kilitos de más; tabaquismo, no fuma; colesterol elevado; negativo mantiene una dieta sana; es más frecuente en hombres, ella no lo es; es más frecuente en hispanos y afroamericanos; bueno, es mexicana; antecedentes familiares, negativo; nada cuadraba.[1]

¿Ictus, infarto cerebral, derrame cerebral?

Pero qué es exactamente eso de un infarto cerebral, cuando lo pensaba, imaginaba una vena de la cabeza reventándose y un montón de sangre esparciéndose por todo el cerebro, eso suena más a un derrame cerebral, ¿serán lo mismo? Me puse a investigar.

Parece que el mejor término para llamarlo es ICTUS; ya que los demás nombres hacen referencia, más bien, a tipos de ictus. Se trata de una lesión que se produce por la interrupción del flujo sanguíneo en alguna zona del cerebro.

Los síntomas aparecen súbitamente y progresan deprisa. Puede iniciar con dolores intensos de cuello, cabeza, seguidos de vómito, mareos al grado de no poder mantenerse en pie, tartamudeo, dificultad para hablar o comprender, vista borrosa, adormecimientos de extremidades entre muchos otros que pueden llegar hasta la pérdida de consciencia.

Este trastorno brusco de la circulación puede ser de dos tipos. Alrededor del 80% de los ictus son isquémicos; es decir, una arteria se tapona, generalmente a consecuencia de un trombo, y corta el flujo de la sangre hacia una zona del cerebro. El segundo tipo es el que está causado por una hemorragia cerebral por la rotura de algunas ramas arteriales.[2]

Mientras leía imaginaba a mi amiga experimentando todos esos síntomas, sola en su departamento, cayendo aparatosamente al piso y su perrita Leica aterrada ladrándole, me estremecí, pero ¿quién la auxilió?; ¿cómo llegó al hospital?; ¿cuánto tiempo pasó antes de recibir atención especializada?; ¿qué secuelas le habrá provocado? Seguí leyendo.

Sin duda un evento vascular cerebral es una emergencia médica y cada minuto cuenta. Está claro que entre más tiempo dure la interrupción del flujo sanguíneo hacia el cerebro, es mayor el daño; siendo las principales secuelas: la parálisis, problemas cognitivos, del habla, de visión, de coordinación motora y por supuesto una falta de atención oportuna puede ocasionar la muerte.

El infarto cerebral es la principal causa de discapacidad; en México representa la quinta causa de muerte[3], en Colombia[4] y Uruguay[5]  es la segunda causa de mortalidad entre su población; en España es la primera causa de muerte entre las mujeres[6] y desde hace un par de décadas, la incidencia en personas menores de 60 años ha venido aumentando.[7]

Su esencia intacta

Pasé muy mala noche investigando y tratando de entender lo que le había pasado a mi amiga. A penas empezó el día me preparé para visitarla en el hospital, se encontraba en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez” el mejor lugar que tiene este país para atender estos casos, eso me daba cierto alivio. Cuando llegué ya me esperaba su mamá en la puerta, a pesar del contexto pandémico no pudimos evitar abrazarnos fuertemente, me dio el pase, me llevó a la zona de ingreso y mientras me cerraba el ojo, le decía al guardia que era su sobrina, me solicitaron una identificación y no cupo ninguna duda, era su sobrina porque mi amiga y yo, por afortunados azares del destino, compartimos apellidos, por eso le digo prima.

Logré ingresar sin ningún contratiempo siguiendo, por supuesto, el debido protocolo sanitario. Me temblaban las piernas mientras ascendía por el elevador, se encontraba en el tercer piso. Mi mayor temor era encontrar un bulto inerte, rodeado de cables y tubos, que ya nada era capaz de hacer por sí mismo, que ya no pensaba, que ya no se reconocía ni me reconocía, que había perdido su esencia, su identidad.

Cuando la vi, no pude acercarme de inmediato, tuve que pasar por otro filtro sanitario. Finalmente, cuando me acerqué yacía como dormida, dos tubos salían respectivamente de su nariz y boca, otros cables de sus brazos y varios aparatos que medían no sé cuántas cosas la rodeaban.

Hola prima, soy Azalea, le dije cuando me acerqué; sin abrir los ojos, pero con voz potente, aunque atropellada por los tubos que la invadían, me gritó: ¡Esto es culpa tuya, por ponerme reguetón, ves lo que provoca Maluma! Me solté a reír y los ojos se me llenaron de lágrimas porque no sólo estaba viva, sino que su esencia estaba intacta, esa era mi amiga, siempre fuerte, siempre sarcástica.

No pudo hablar mucho más, se encontraba débil y mareada, pero me bastó ese “reclamo” para sentirme aliviada y saber que estaría bien. Luego de varios estudios y un par de semanas en el hospital fue dada de alta.

La rehabilitación tardará al menos unos seis meses quedando entre las principales secuelas su incapacidad para deglutir, ahora sólo ingiere líquidos nutritivos a través de una sonda pues perdió el peristaltismo faríngeo que conducen el alimento hacia el estómago; así como el movimiento de la epiglotis que evita que el alimento se vaya hacia los pulmones. Afortunadamente, no es un daño irreversible, con rehabilitación podrá volver a tragar.

Por supuesto, ni Maluma ni el reguetón provocan infartos cerebrales, tan sólo se trata de la sarcástica expresión que le oí gritar en el hospital cuando la volví a ver y que me llena de alegría cada que la recuerdo porque ella no perdió su esencia, ni yo perdí a mi amiga, a mi prima.



[1] Fernández, Antonia; Renú, Jornet Arturo; Urra, Nuin Xabier; Chamorro, Sánchez Ángel (2018) Factores de riesgo del Ictus. CLINIC Barcelona Hospital Universitari. 20 de febrero de 2018. Disponible en: https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/enfermedades/ictus/factores-de-riesgo

[2] Buena vida (2019) Cómo sé si estoy teniendo un Ictus. El País. 20 de enero de 2019. Disponible en: https://elpais.com/elpais/2019/01/17/buenavida/1547747445_998779.html

[3] Secretaría de Salud (2019) Enfermedad vascular cerebral (EVC) entre las primeras causas de muerte. 27 de octubre de 2019. Disponible en: https://www.gob.mx/salud/prensa/enfermedad-vascular-cerebral-evc-entre-las-primeras-causas-de-muerte

[4] UN Periódico digital (2019) ¡Cuidado! El cuerpo avisa el infarto cerebral, segunda causa de muerte en Colombia. Universidad Nacional de Colombia. 14 de junio de 2019. Disponible en: https://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/cuidado-el-cuerpo-avisa-el-infarto-cerebral-segunda-causa-de-muerte-en-colombia/

[5] CARVE 850 (2020) Cinco uruguayos mueren por día por ACV. Radio CARVE 850. 29 de octubre de 2020. Disponible en: https://carve850.com.uy/2020/10/29/cinco-uruguayos-mueren-por-dia-por-acv/

[6] Linde, Pablo (2019) Lo que las mujeres ignoran de su primera causa de muerte. El País. 15 de octubre de 2019. Disponible en: https://elpais.com/sociedad/2019/10/15/actualidad/1571148447_996810.html

[7] FEDACE Daño Cerebral (2017) ¿Cómo minimizar los daños causados por el Ictus? CINFA Salud. 23 de octubre de 2017. Disponible en: https://cinfasalud.cinfa.com/p/ictus/

17 comentarios:

  1. Ijole! que fuerte, la verdad es que he dejado de escuchar reguetón, jajajajajaja... ntc.

    Pero éste relato me hace tomar mayor consciencia de la importancia de nuestra salud, que nadie estamos exentos de enfermar y que hay altas probabilidades de pasar por algo así mientras más grandes somos; creo que lo más importante es informarnos, a la par de cuidado del cuerpo, así como la salud mental y emocional, a la que poco le hacemos caso y de la que muchos nos sostenemos sin darnos cuenta.

    Le mando un fuerte abrazo a tu amiga, a tu prima para que se recupere pronto en la medida de lo posible! :)

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    1. Muchas gracias, no me olvido que tu también has pasado por episodios muy críticos de salud, así que por favor, cuidate mucho y tienes toda la razón, estos episodios nos tiene que dar mayo consciencia para cuidarnos en todos los sentido, te abrazo fuerte y claro, le paso tu abrazo a mi prima.

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  2. Que bueno que tú amiga, tú prima está bien y se está recuperando. Al leer este pensamiento en voz alta pensé mucho en lo importante que es cuidar nuestra salud y estar pendiente de nuestro cuerpo. Tmb pensé que sí algo tan grave como un infarto cerebral o cualquier otra enfermedad llegara a pasar siempre podemos contar con nuestra fuerza y amor a la vida para mejorar y recuperar la salud. Tambien podemos contar siempre con personas que nos quieren y cuidan mucho y que están al pendiente de nosotras. Te mando un abrazo y espero que tú amiga se recupere del todo, mucha buena vibra para ella y para su recuperación. Saludos

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    1. Qué grato ver tu comentario por aquí querida Mariana, qué bella y sensible reflexión compartes, totalmente de acuerdo. Gracias por los buenos deseos, igual va abrazo fuerte.

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  3. MMM...excelente historia...ahora hasta estoy dudando de un episodio de migraña que tuve ...en fin...muchos saludos Azalea

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    1. Gracias y si debemos estar muy atentas con esos síntomas que suelen parecernos casuales para poder prevenir un escenario como éste, abrazo y gracias por seguir el blog, saludos también para ti.

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  4. ¡Que historia! De verdad que nadie tiene la vida comprada. En cualquier instante el cuerpo nos cobra la factura por el uso. Hay que cuidarlo y cuidarse. Que bueno que su "su esencia quedó intacta". La vida siempre nos da otra oportunidad, así que a seguir.

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    1. Así es querida Reme en cualquier instante, el menos esperado, se nos cobra factura, coincido por eso: hay que cuidarnos y claro, valorar mucho la vida sobre todo luego de estos golpes de realidad, abrazo fuerte y muchas gracias por andar acá siempre asomándote al blog.

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  5. Esto abre debate y un posible estudio más a fondo sobre los efectos del reguetón en la salud. Yo digo que sí es factor, ve como aumentan los casos a la par que se esparce ese ritmo a nivel mundial. Jugaban con fuego ese día sin saberlo.
    Bueno, espero que el comentario entre también dentro de su mismo humor sarcástico y las haga reír nuevamente.

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    1. Jugábamos con fuego sin duda, un peligro eso de escuchar reguetón jijijiji claro que se agradece el buen sentido del humor que es el que ha mantenido con buen ánimo y optimismo a mi prima para librar esta experiencia tan fuerte, así que bienvenida la cábula jijijiji.

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  6. Esto abre debate y un posible estudio más a fondo sobre los efectos del reguetón en la salud. Yo digo que sí es factor, ve como aumentan los casos a la par que se esparce ese ritmo a nivel mundial. Jugaban con fuego ese día sin saberlo.
    Bueno, espero que el comentario entre también dentro de su mismo humor sarcástico y las haga reír nuevamente.

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  7. ¡Ah! Y por supuesto. Que gusto saber que tu amiga está muy bien y que su experiencia nos haga estar alertas y en revisiones continuas para evitar problemas más graves, o quizá no ignorar las señales sutiles que nos envía el cuerpo.

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    1. Exacto Matlactli, a veces hay señales sutiles del cuerpo que requerimos escuchar para prevenir, sin duda la reconexión con nuestro cuerpo es súper importante yo por eso ya empecé a ir a yoga contigo jijijij

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  8. que historia tan fuerte, pero como siempre leerte es un gozo, profunda, reflexiva y con ese sentido del humor, que hasta en este relato me saca risas y sonrisas.
    Ánimo y fuerza para la prima-amiga, pronta recuperación. Tiene la dicha de tenerte cerca.
    Un abrazo para ti querida.

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    1. Querida Claudia un honor siempre leer tus comentarios y saber que andas por aquí pendiente, muchas gracias, gracias por los ánimos para mi prima y también abrazo fuerte para ti y cero requetón eh! jajajaja

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  9. ¡ Uffff !
    Este relato me tuvo atenta de principio a fín. Muy, pero muy entretenido.

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    1. Gracias por tomarte el tiempo de leerlo querida Bris, un abrazo enorme y por favor no dejes de mandarme tu columna, abrazo fuerte, fuerte!!!

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