martes, 21 de abril de 2026

PRACTICAS DE CRIANZA. La saga I Puntos de partida



 Escrito por Enrique Arrúa

“Si yo digo…Tú dices…”

Quiero proponerte un juego. Consiste en que "si yo digo…", ya sea afirmación o aseveración sobre una idea, tú también lo haces desde tu punto de vista, por ejemplo, "si yo digo… tú dices…"

Comencemos: Si yo digo: las prácticas de crianza son acciones para participar, cuidar y contribuir al desarrollo infantil en sus diferentes etapas y áreas de desarrollo, tú dices…  

Si yo digo: esas acciones van siempre acompañadas por los sentimientos, estados y respuestas emocionales de todas las personas involucradas en la crianza, tú dices…

 Y cuál puede ser tu aseveración si la mía es: Las acciones dirigidas a las niñas, niños y adolescentes para asegurar su cuidado y protección física y emocional, son siempre responsabilidad de personas adultas: madres, padres y personas e instituciones cuidadoras.

Por último, si yo digo: lo señalado anteriormente son puntos de partida para reflexionar sobre las prácticas de crianza, tú dices…  

Por qué prácticas de crianza

Desde el nacimiento los temas sobre las prácticas de crianza se multiplican y ramifican y extienden como ramas de un gran árbol regado por un río de emociones que fluyen intensa e incesantemente.  

Desde el parto, el tipo de parto. La recuperación física y emocional de un parto natural. La recuperación física y emocional de una cesárea. La incidencia del parto para el amamantamiento. La lactancia materna y/o la alimentación industrial. La alimentación estructurada o la libre demanda…

Las respuestas son múltiples y diferenciadas. Por lo mismo, no existe una práctica de crianza sino prácticas de crianza, porque las mismas están condicionadas por la diversidad, diversidad de personas, culturas, geografías, sociedades, historia, economía, salud, familias y contextos alrededor de un eje vital, la diada madre-hija o madre-hijo.

Considerar las expectativas

Existe mucha historia previa a un nacimiento, la historia de un embarazo, por ejemplo, y aún antes. Cada niña y cada niño lleva sobre sí y desde antes de nacer las expectativas de su época, su contexto social, cultural y familiar. 

 Si yo digo: otro punto de partida para comenzar a reflexionar sobre las prácticas de crianza es identificar las expectativas que se crean sobre niñas, niños -aún antes de nacer- tú dices…

Puedes compartirnos tus inquietudes, tus puntos de vista y tus intereses para orientar nuestras siguientes colaboraciones. Y próximamente, también, en edición digital, Arruja’s podcast.

Hasta la próxima

 

 

 

 


5 comentarios:

  1. Yo digo que las prácticas de crianza son aprendizajes necesarios para procurar un desarrollo integral y saludable de niñas, niños y adolescentes, insistiré en que es algo por aprenderse, porque de antemano no siempre sabemos qué hacer en cada etapa de desarrollo, ni en cada ámbito de vida (alimentación, expresión emocional, socialización, cuidado, etc.), además de que no son prácticas siempre replicables de una persona a otra. Recuerdo que, de pequeñas, cuando mi mamá nos llevaba al mercado a mi hermana y a mí, nos decía: quédense ahí sentadas un momento en lo que compro el jitomate, ambas asentíamos con la cabeza, pero acto seguido cuando mi mamá se volteaba, yo, efectivamente, me sentaba en cuclillas, mientras me inventaba algún juego mental durante la espera (ej. observar el color de los zapatos de la gente que pasaba por ahí; ver si por el piso pasaba algún camino de hormigas; cantar la de un elefante se columpiaba hasta que mamá se desocupara, etc.), pero mi hermana no, ella se echaba a correr, se escondía, iba a coger jitomates de otros puestos para comérselos; siempre encontraba otros niños, que como ella, andaban deambulando por el mercado y terminaba haciendo amigos. Cuando mi mamá había hecho su compra, desquiciada, buscaba a grito pelado a mi hermana, jalonéandome, mientras la buscaba, cuando la encontraba, le daba algún jalón de orejas que ella esquivaba para luego gritonearnos a las dos. Esa historia se repetía siempre que salíamos al mercado y mi hermana, más o menos, obedecía si mi mamá le compraba alguna chuchería. Así que mi crianza, en esos casos, estaba sujeta al comportamiento de mi hermana, si desobedecía, nos chancleteaban a las dos, y si le compraban algo para que obedeciera, me beneficiaba porque a mí también me compraban una chuchería. En fin, ahora de adulta, pienso que era una chinga para mi mamá tener que ir al mercado sola, llevándonos a las dos que teníamos comportamientos e inquietudes bien distintas; en su lugar, hubiera aplicado la de llevar correas jajajaja no bueno, si me pongo creativa, hubiera involucrado a mis hijas en la compra del mandado, les hubiera dicha: "a ver, sostengan la bolsa, en lo que yo echo el jitomate, a ver tu ve y paga y que te den el cambio"; capaz así las mantenía entretenidas sin que se me escaparan.

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    1. Triple like! 👍 Me identifiqué mucho con tu historia, ahora que soy mamá... Me puse sensible con todos los "roles" por decirlo de alguna manera. Gracias por compartir, "le agregaste sabor al caldo".

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  2. Gracias por tu comentario, es muy importante para nosotros. En primer lugar porque nos permite interactuar, tomar en cuenta sus opiniones, intereses e iniciar diálogos con sus puntos de interés que quedan expresados aquí. Y si me das tu consentimiento, mi próxima colaboración girará en torno a tu comentario. Muchas gracias.

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    1. Claro que doy mi consentimiento y gracias por contestar.

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  3. Me encanta cuando los artículos son enriquecidos por experiencias personales. Le dan un toque de realidad y profundidad. Inevitablemente pienso en lo importante de trabajarse como padre, madre, cuidadores. Coincido en verlo como una constante y además insisto en que la crianza es un ejercicio colectivo, social... Y sin embargo casi siempre el foco recae en una diada. Me quedo con el diversificar las practicas de crianza, identificar la que tiene cada quien y dar un paso más a ampliar nuestra visión! Así como el artículo invita, y muchísimo más con la gran anécdota que se comparte posteriormente... Me invita a pensar en que fui la desobediente muchas veces!!

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