jueves, 7 de mayo de 2026

PRACTICAS DE CRIANZA. La saga II El juego 1a parte

 

PRÁCTICAS DE CRIANZA. La saga II

EL JUEGO 1a parte

Escrito por Enrique Arrúa

07/05/2026


I

 El juego y tú

¿Tú juegas actualmente? ¿Qué actividades realizas que te permiten afirmar “sí, yo juego”? ¿Y para qué juegas? ¿Eres una persona que juega sola o acompañada? ¿Si no juegas por qué no lo haces?

¿Recuerdas haber jugado en la niñez, a qué juegos y a qué edades? ¿Y cómo te sentías mientras jugabas y después de jugar?

Por último, ¿recuerdas comentarios que hicieran personas adultas u otros niños o niñas sobre tus juegos y forma de jugar, y si así fuera, qué decían? ¿Son recuerdos agradables?

II 

La niñez y el juego

La niñez es valorada actualmente de manera muy distinta a un pasado no muy lejano en el que las familias eran muy numerosas, a pesar de la alta mortandad infantil, los niños y las niñas estaban invisibilizadas y eran tratadas como personas adultas pequeñas, obligadas a trabajar desde edades muy tempranas.

Actualmente las familias son menos numerosas, los niños y las niñas reciben mayor consideración y cuidado de parte de sus familias y personas cuidadoras, mientras el contacto directo con otras personas y presencia en espacios públicos es menos cotidiano, especialmente en los centros urbanos. (*)

Las personas interesadas en las prácticas de crianza lo están porque visibilizan a las niñas, niños y adolescentes, se hacen cargo de ellas y ellos, les cuidan, protegen y salvaguardan sus derechos y tienen interés en revisar sus prácticas como forma de conocerles mejor, intervenir mejor y contribuir así a su desarrollo saludable.

Aunque todas las personas están capacitadas para jugar, esta actividad se relaciona fácilmente con la niñez y la adolescencia. Es vital prestar atención a las formas de su juego, identificarlas para comprender cómo inciden en su desarrollo, si las promovemos o prohibimos y para qué lo hacemos.

Por ejemplo, tú, cuando les observas y consideras que están jugando, ¿qué hacen?, ¿cómo y cuándo? ¿Cómo respondes cuando consideras que una actividad no es un juego, aún cuando alguien afirme que lo es? De qué se trata, qué emociones y sentimientos te provocan a ti, y a ellas y a ellos.

III 

Pero… ¿Qué es el juego?

Si dirigimos nuestra atención al entorno social encontraremos muchos significados y definiciones en torno al juego. Seguramente nuestra adhesión a una forma de definir el juego estará determinada por las expectativas que tengamos hacia nuestros niños, niñas y adolescentes.

Aquí van algunas propuestas para que construyas tu propia definición de esta actividad, las contrastes con tus experiencias y observaciones.

Imagínate una caja o bolsa de la que vas tomando palabras o frases con las que puedas afirmar:

Para mí el juego es...


¡Puedes incluir todas las palabras y frases sugeridas y las que desees agregar hasta sentir la emoción de haber construído tu propia definición de juego!

Luego de crearla, cotéjala con la siguiente información tomada de Juan Delval (**)  y revisa si se ajusta, a tu gusto y parecer, a alguna de estas teorías:

 “Teoría del excedente de energía”. Herbert Spencer:

Esta visión sugiere que el juego es una forma en la que los niños y los animales jóvenes descargan la energía sobrante que no han necesitado utilizar para las actividades de supervivencia. Al no tener que trabajar para alimentarse o protegerse gastan ese vigor acumulado en actividades lúdicas.

“Teoría del descanso o recreación”. Richard S. Lazarus:

Lazarus, a diferencia del anterior, con esta corriente plantea que el juego sirve para recuperar fuerzas tras realizar actividades que generan fatiga o estrés. El juego actúa como un alivio o una distracción que permite al organismo regenerarse

“Teoría del ejercicio preparatorio o pre-ejercicio”. Karl Gross:

Propone que el juego es un entrenamiento para la vida adulta. Al jugar, el niño ejercita instintos y funciones que le serán necesarios cuando crezca, por ejemplo, los juegos de persecución como preparación para la defensa o los juegos de cuidado como preparación para la crianza

“Teoría de la recapitulación”. Stanley Hall:

Esta teoría de corte evolucionista sostiene que el niño a través de sus juegos atraviesa y recapitula las etapas por las que ha pasado la especie humana a lo largo de su historia, como la etapa de cazador, recolector o constructor.

Existen muchas teorías más acerca del juego, pero, sobre todo a partir de este momento, nos interesa conocer la que cada persona lectora construya basada en su propia historia, su propia experiencia. Te agradecemos, desde ya, nos compartas en los comentarios tus reflexiones, opiniones y sugerencias para continuar con el tema y digas qué aspectos del tema quieras que sigamos jugando en las siguientes colaboraciones. ¡Hasta la próxima!

Cuadro Juego de Niños de Peter Brueghel de 1560, que aparece en la portada del libro de Juan Delval El Desarrollo Humano. Esta obra neerlandesa es icónica por representar a decenas de niños realizando actividades lúdicas de la época lo cual sirve como una metáfora visual perfecta para el estudio de la psicología evolutiva y el aprendizaje social que Juan Delval aborda en el texto.  Se pueden ver comentarios sobre la pintura, entre otros, en el siguiente link https://es.wikipedia.org/wiki/Juegos_de_ni%C3%B1os_(Brueghel) 

(*) En México, por ejemplo, los niños, niñas y adolescentes (NNA) son reconocidos plenamente como sujetos de derechos con la entrada en vigor de la LEY GENERAL DE LOS DERECHOS DE NNA de 2014. Con esta ley se transita de un modelo anterior de protección y asistencia, a uno que garantiza derechos de NNA, cambio que se fundamentó en la reforma constitucional al artículo 4° en 2011, que integró el principio del Interés Superior de la Niñez y vinculó al estado mexicano con los tratados internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, ratificada por México desde 1990.

(**) En “El Desarrollo Humano”. Juan Delval. Psicología evolutiva.

4 comentarios:

  1. Al llevarlo me llevo inevitablemente pensar a que jugaba yo y ahora como mamá a que juega mi hija. La importancia de buscar espacio para desestresarse, disfrutar y solo hacerlo por gusto sin ningún tipo de compromiso mas que para disfrute de uno mismo

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  2. Todo un súper tema. Una de las preguntas que me parece muy interesante es la de: cuándo deja de ser un juego. Sin ahondar mucho en el tema, es uno de los grandes debates actuales "hasta dónde deja de ser un chiste, divertido, y su relación con la libertad" etc. De ahí se puede interrelacionar con otros temas.

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  3. A mí me gusta mucho jugar juegos que impliquen el cuerpo, sin reglas. Por ejemplo en la piscina me gusta alcanzar aros del fondo. No encuentro nunca adultos con los que jugar a eso, por ejemplo a ver quién recoge más o quién lo recoge si es uno solo. O molestarse con una pelota, etc. O jugar como los niños, cuerpo a cuerpo. Me resulta divertido, me vierte en una realidad diversa, y me deja ser bien yo. No sé si se entiende.
    Juego, cuando tengo oportunidad, con niños pequeños a hacer monerías, siempre la misma una y otra vez y reírnos de eso, desmayarse ante una actitud del otro, etc. Y juegos de palabras, inventando, rimando, cuanto más disparatado mejor. O representar pequeñas escenas que permitan burlarse de uno mismo, o repetir mil veces alguna torpeza que nos haya resultado graciosa y desarrollar la idea.
    De niña era diferente. Jugaba mucho, pero los juegos eran más de situación o con reglas.
    Con ese cuadro de Brueghel trabajé mucho con los niños y las niñas en la escuela. En internet se puede encontrar la descripción de cada juego. Es uno de mis preferidos.

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  4. El comentario anterior es de Carina

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